¿Qué ocurre con una bomba de calor cuando bajan las temperaturas?

Una bomba de calor en invierno puede cambiar su forma de trabajar cuando llega el frío, y eso suele generar dudas. Quizá notes que tarda más en alcanzar la temperatura que has marcado, que trabaja durante más tiempo o que algunos días parece gastar más. Estos cambios tienen una explicación y, muchas veces, forman parte del propio funcionamiento del equipo cuando la temperatura exterior baja. El frío, el aislamiento de la vivienda, la temperatura que pides dentro o incluso la suciedad de los filtros pueden influir en cómo responde.

En Gasica fabricamos gases refrigerantes para equipos de climatización y conocemos la importancia del refrigerante en su funcionamiento. Te explicamos cómo influye el frío en una bomba de calor y qué señales conviene vigilar.

¿De dónde obtiene calor una bomba de calor cuando fuera hace frío?

Puede parecer raro que un aparato saque calor del exterior cuando hace frío, pero el aire sigue teniendo energía aunque la temperatura sea baja.

La bomba aprovecha parte de esa energía y la lleva al interior. Para hacerlo, el refrigerante circula por el sistema y ayuda a trasladar el calor de un punto a otro. Después, el equipo eleva esa temperatura hasta que puede usarse para calentar la vivienda.

El proceso sigue funcionando cuando bajan los grados, aunque cada vez cuesta más mover ese calor hasta un interior mucho más cálido. Por eso la eficiencia de la bomba de calor en invierno puede cambiar en los días más fríos.

¿Qué cambia en el rendimiento cuando baja la temperatura exterior?

El frío exterior obliga al equipo a trabajar en unas condiciones más difíciles. Si fuera hay 12 °C y dentro quieres mantener 21 °C, la diferencia es bastante menor que si en la calle hay 0 °C.

Cuando la temperatura exterior desciende, la bomba de calor dispone de unas condiciones menos favorables para extraer energía del aire. Sin embargo, su rendimiento no depende únicamente de la diferencia entre la temperatura exterior y la interior. También influyen las temperaturas de funcionamiento del circuito y las características del propio equipo.

Además, el aislamiento de la vivienda determina cuánto calor necesita aportar la calefacción. Dos casas con la misma temperatura exterior pueden tener demandas muy diferentes.

¿Cómo afecta el frío a la eficiencia del equipo?

La eficiencia indica cuánto calor puede aportar la bomba por cada unidad de electricidad que consume. En determinadas condiciones de frío, esa relación disminuye y el equipo necesita más electricidad para proporcionar la misma cantidad de calor.

El resultado también depende del diseño de la bomba de calor, de las temperaturas de trabajo y de cómo regula su potencia. Por eso, dos equipos pueden comportarse de manera distinta ante una misma bajada de temperatura.

¿Por qué puede aumentar el consumo durante los días más fríos?

Cuando la temperatura exterior baja, la vivienda suele perder calor con mayor rapidez. Para compensar esas pérdidas, la bomba puede necesitar funcionar durante más horas.

El consumo también puede aumentar si el equipo trabaja con menor eficiencia o necesita realizar ciclos de desescarche. Esto explica por qué la factura puede variar entre días de invierno, incluso aunque mantengas la misma temperatura en el termostato.

El aislamiento y la demanda térmica del espacio

El aislamiento ayuda a conservar el calor dentro. Una vivienda que pierde temperatura rápido exige más trabajo al equipo. Con un buen aislamiento, la necesidad de calefacción baja y la máquina puede mantener el ambiente con menos esfuerzo.

¿Qué ocurre cuando aparece escarcha en la unidad exterior?

Una mañana fría y húmeda puedes mirar la unidad exterior y ver una capa de hielo. Es fácil pensar que algo se ha estropeado, pero una pequeña cantidad de escarcha no tiene por qué suponer un problema.

Cuando se acumula hielo, el intercambio de calor con el aire exterior se hace más difícil. Para quitarlo, muchos equipos activan un ciclo de desescarche. Durante unos minutos pueden dejar de expulsar aire caliente o cambiar el sonido que hacen.

Una vez terminado el desescarche, el equipo recupera su funcionamiento habitual.

Por eso, ver escarcha de forma puntual en una bomba de calor en invierno no tiene por qué ser una señal de avería. La atención debe ponerse en lo que pasa después. Si el hielo no desaparece, vuelve de forma continua o el equipo deja de recuperar su funcionamiento habitual, ya estamos ante una situación distinta.

Hábitos de uso que ayudan al equipo a trabajar de forma más estable

Parte del trabajo depende del aparato y de la temperatura exterior, pero también hay pequeños hábitos que pueden ayudar. Son cosas sencillas que evitan esfuerzos que no hacen falta.

El consumo de la bomba de calor en invierno puede subir cuando llega el frío, pero un uso consciente ayuda a que el sistema no tenga que corregir cambios continuos.

Aquí te dejamos algunos consejos:

  • Mantén una temperatura bastante estable: subir y bajar varios grados cada poco tiempo obliga al aparato a adaptarse una y otra vez. Es más sencillo mantener un ajuste razonable durante más tiempo.
  • Usa la programación con sentido: si sabes a qué horas necesitas más calefacción, puedes preparar esos cambios antes. Así evitas pedir al equipo que recupere muchos grados de golpe.
  • Revisa los filtros: cuando están llenos de polvo, el aire pasa peor. Una limpieza según las indicaciones del fabricante ayuda a que el equipo mueva el aire con normalidad.
  • Deja espacio alrededor de las unidades: cortinas, muebles, cajas, hojas o suciedad pueden tapar la entrada o la salida del aire. El paso debe quedar libre tanto dentro como fuera.
  • Evita encender y apagar el equipo todo el tiempo: muchos aparatos pueden ajustar su potencia según lo que necesita la vivienda. Si los paras y arrancas continuamente, esa regulación pierde sentido.

Estos hábitos no impiden que el rendimiento cambie cuando hace frío, pero ayudan a evitar problemas relacionados con el uso y el mantenimiento del equipo.

¿Cuándo una pérdida de rendimiento merece una revisión profesional?

Con mucho frío, puede ser normal que el equipo tarde más en calentar o pase más tiempo encendido. Lo que ya debería hacerte estar pendiente es que empiece a hacer cosas que antes no hacía, como no llegar a la temperatura, quedarse con hielo durante mucho tiempo o dar algún error.

Si pasa algo así, lo mejor es que lo revise un profesional. La eficiencia de la bomba de calor en invierno depende del frío que haga fuera, del estado del equipo, del aislamiento y también de cómo lo uses. Esa revisión permite comprobar si existe alguna avería o un problema en el circuito frigorífico.

Cuando una revisión profesional determina que es necesario intervenir en el circuito frigorífico, también debe comprobarse qué refrigerante admite el equipo. En Gasica fabricamos y suministramos gases refrigerantes para distintas aplicaciones de climatización. Puedes consultarnos las opciones disponibles y sus características técnicas.

 

 

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