Cómo interpretar la etiqueta del aire acondicionado de un coche y qué información contiene

En la rutina de revisión de un vehículo, la inspección previa de los componentes de climatización es un paso fundamental antes de realizar cualquier verificación. Dentro del compartimento del motor hay una información que conviene revisar antes de intervenir en el sistema: la etiqueta del aire acondicionado del coche.  Este distintivo permite identificar las principales características del circuito frigorífico del automóvil, e interpretar los datos allí recogidos ayuda a evitar fallos operativos, incompatibilidades y posibles daños en el sistema. 

En Gasica somos fabricantes especializados en gases refrigerantes y desarrollamos soluciones para climatización, refrigeración y automoción. A continuación, te explicamos qué información contiene esta etiqueta, dónde encontrarla y cómo interpretar sus principales datos.

La etiqueta identifica las características básicas del sistema de climatización

La función primordial que cumple la etiqueta del refrigerante del coche es resumir los parámetros de diseño establecidos por el fabricante para el circuito de climatización. Ésta puede reunir especificaciones esenciales como el tipo de refrigerante, la cantidad de llenado y, según el fabricante, aportar información sobre el lubricante o indicaciones de seguridad.

Al examinar los datos, se observa que cada sistema está diseñado para trabajar con unas especificaciones determinadas. La presencia de nomenclaturas como R134a o R1234yf en dicha placa permite identificar el refrigerante previsto para el vehículo y no debe interpretarse como una referencia intercambiable entre ambos sistemas.

 

Tipo de refrigerante

La primera información que debe comprobarse en la etiqueta es el tipo de refrigerante del coche con el que opera el circuito. En buena parte del parque automovilístico actual conviven principalmente dos denominaciones: R134a (1,1,1,2-tetrafluoroetano) y R1234yf (2,3,3,3-tetrafluoropropeno).

Estas denominaciones ayudan a identificar refrigerantes con características diferentes. El R134a está clasificado como A1, mientras que el R1234yf pertenece a la categoría A2L, correspondiente a refrigerantes de baja toxicidad y ligera inflamabilidad. También presentan diferencias importantes en su Potencial de Calentamiento Global (GWP).

Para circuitos diseñados sobre la base de sistemas clásicos, existen soluciones específicas como Gasica D2.

 

Cantidad de refrigerante indicada por el fabricante

Otro dato fundamental que aparece en la placa es la cantidad de refrigerante que necesita el sistema de aire acondicionado del coche, expresada habitualmente en gramos (g). Esta cifra indica la masa de refrigerante prevista por el fabricante para que el sistema funcione dentro de sus parámetros de diseño.

Una carga incorrecta puede alterar el funcionamiento del sistema. Una cantidad insuficiente puede reducir la capacidad de refrigeración y afectar a la circulación del lubricante, mientras que un exceso de refrigerante puede provocar presiones de funcionamiento inadecuadas y perjudicar el rendimiento del circuito. Por ello, debe respetarse la cantidad especificada por el fabricante.

¿Dónde suele encontrarse la información del refrigerante?

Para localizar la etiqueta, normalmente es necesario abrir el capó e inspeccionar el compartimento del motor. Si bien no todos los vehículos llevan la etiqueta en el vano del mismo, los fabricantes suelen situarla en zonas visibles y accesibles. Algunas ubicaciones habituales son:

  1. El travesaño frontal del radiador: situado en la zona delantera del vano motor y visible al levantar el capó.
  2. La cara interior del capó: adherida a la chapa interior o en una zona próxima al aislamiento.
  3. Otras zonas visibles del compartimento del motor: su posición exacta depende del fabricante y del modelo del vehículo.

Si la etiqueta resulta ilegible, se ha deteriorado o se ha desprendido, la información debe comprobarse mediante la documentación técnica correspondiente al vehículo o las especificaciones facilitadas por el fabricante.

 

R134a y R1234yf no identifican el mismo tipo de instalación

Que la etiqueta señale R134a o R1234yf no es una mera diferencia comercial. Se trata de refrigerantes con características distintas y los sistemas previstos para utilizarlos no deben considerarse intercambiables. Entre otras medidas destinadas a evitar errores durante las operaciones de mantenimiento, los sistemas de climatización utilizan conexiones de servicio específicas según el refrigerante. De este modo, se reduce el riesgo de contaminación cruzada durante las intervenciones sobre el circuito.

El R1234yf, además, está clasificado como refrigerante A2L debido a su ligera inflamabilidad, mientras que el R134a pertenece a la categoría A1. Por este motivo, las operaciones de mantenimiento deben realizarse atendiendo al refrigerante y a las especificaciones establecidas para el vehículo.

En instalaciones asociadas al R1234yf, existen productos desarrollados para este tipo de aplicaciones como Gasica YF. Antes de cualquier intervención, debe comprobarse siempre qué refrigerante identifica el fabricante en la etiqueta o documentación técnica del automóvil.

¿Por qué no conviene determinar el refrigerante únicamente por la antigüedad del coche?

Existe la creencia de que el año de matriculación basta para deducir el tipo de refrigerante que equipa un automóvil. Aunque la fecha puede servir como orientación, no constituye por sí sola un método fiable para identificarlo. En la Unión Europea, la normativa sobre sistemas de aire acondicionado móvil estableció restricciones para los refrigerantes con un Potencial de Calentamiento Global superior a 150. Estas exigencias comenzaron a aplicarse a los nuevos tipos de vehículos afectados desde 2011 y, desde 2017, a todos los vehículos nuevos incluidos en el ámbito correspondiente de la normativa. En la práctica, estos límites supusieron la salida del R134a de los nuevos sistemas afectados.

Durante el periodo de transición, diferentes fabricantes fueron incorporando alternativas como el R1234yf en sus vehículos. Además, la normativa no se aplica de la misma manera a todas las categorías de vehículos. Por tanto, aunque el año del vehículo puede orientar sobre si utiliza R134a o R1234yf, no sustituye la comprobación de la etiqueta del fabricante o de la documentación técnica correspondiente al vehículo.

En Gasica desarrollamos y comercializamos gases refrigerantes para aplicaciones profesionales, incluida la climatización en automoción, y contamos con soluciones específicas para distintos tipos de sistemas. Por ello, antes de intervenir en el equipo, recomendamos identificar correctamente el refrigerante consultando los datos de la etiqueta del aire acondicionado y las especificaciones correspondientes al circuito. 

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